Colgar y sacar provecho a los ventiladores

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Precauciones

Cuando se realizan instalaciones de mecanismos eléctricos, conviene tomar algunas precauciones:

  • Cortar el suministro eléctrico desconectando el interruptor general.
  • Respetar la normativa vigente, recogida en el REBT (Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión). En caso de duda, consultar con un especialista.
  • Utilizar siempre herramientas y productos homologados.

Elegir el ventilador

Hay cuatro preguntas clave que debes hacerte para elegir bien un ventilador:

¿Es grande la superficie que vas a ventilar?

Una superficie muy grande necesita de un ventilador con las aspas muy largas (las medidas usuales son 90, 120 y 132 cm). Esto permitirá mover más cantidad de aire con un régimen menor de revoluciones. También influye en este sentido el número de palas: más palas “chocarán” más veces con el aire, produciendo un movimiento más continuado de éste.

¿Existe alguna limitación para el tamaño de las aspas?

Respeta siempre una distancia mínima de unos 0,50 m hasta cualquier obstáculo lateral y de 2,10 m de las aspas al suelo.

¿Necesitas que disponga de luz?

La ubicación ideal para un ventilador es el centro de la habitación. Por eso es habitual que incorporen una o varias luces para cumplir la función de lámpara de techo. Nunca se deben poner bombillas que sobrepasen la potencia de luz indicada por el fabricante. Por tanto, si por ejemplo quieres alumbrar un salón, debes elegir un ventilador con varias lámparas.

¿Qué estilo decorativo prefieres?

Los ventiladores utilizados como lámparas cobran un gran valor decorativo por el protagonismo de su ubicación. Existen ventiladores con diferentes diseños que se pueden integrar dentro de los tres estilos decorativos más habituales: rústico, clásico y moderno.

¿Vas a situarlo en un sitio fácilmente accesible?

Si no es así o, sencillamente, prefieres manejarlo con la mayor comodidad, es el momento de pensar en un ventilador dotado de mando a distancia.

Instalación

1-El ventilador está provisto de un mecanismo que sirve para fijarlo fácilmente al techo. Se trata de un herraje que consta generalmente de una placa metálica con dos orificios y un soporte circular abierto. Preséntalo en el techo, junto al agujero de salida de los cables, y marca los agujeros con un lápiz.

2-Taladra los agujeros con una broca de widia, por ejemplo, del 6. Fíjate bien en la resistencia que hace a la máquina y en el grosor del techo. Es en este momento en el que debes decidir el tipo de taco que vas a utilizar.

Techos compactos

Si el techo es compacto (generalmente, un forjado) y no lo has traspasado al taladrar, elige un taco del tipo fischer. Si encuentras un techo de hormigón especialmente duro, te convendrá utilizar un taco de expansión metálico.

Falsos techos

Puede ser que al taladrar atravieses el forjado o, simplemente, se trate de un falso techo de escayola. En ese caso, utiliza un taco de vuelco. Su uso es sencillo: lleva el paraguas del taco hacia el extremo de la varilla, ponlo paralelo a ésta e introdúcelo por el agujero. Muévelo a continuación un poco para hacerlo bascular. El paraguas se abrirá y te permitirá enroscar la varilla.

3-Cerciórate de que tienes desconectada la luz en el cuadro. La instalación del ventilador consiste en un sencillo ensamblaje de sus piezas. Para ello, sigue las instrucciones específicas del aparato, prestando especial atención al esquema de conexión de los cables eléctricos.

Mantenimiento y utilización

Es muy poco frecuente que un ventilador sufra algún tipo de avería y su vida es siempre muy larga. No necesita lubricación y la limpieza se hace con un simple paño seco. El único mantenimiento que podría exigir, en el caso de que observes que se produce ruido por vibración, es reapretar las piezas externas.

POSICIÓN DE VERANO Y DE INVIERNO

Los ventiladores tienen una posición de invierno que se acciona mediante un interruptor o una pestaña sobre el propio aparato. Esta posición invierte el giro de las palas y provoca una corriente contra el techo, que es donde se acumula habitualmente el aire caliente. Si la calefacción de la que dispones en casa funciona por radiación, por ejemplo, mediante radiadores antiguos de hierro fundido o un sistema de hilo radiante, el ventilador se convertirá en un aliado muy importante tanto para lograr una temperatura confortable como para disminuir el consumo de energía.