Hornos y calefactores

Hornos y calefactores
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El horno eléctrico  es una sencilla aplicación de la ley de Joule.
Una resistencia eléctrica que soporte bien la temperatura alta comunica su calor a una placa conductora que lo transfiere a los alimentos que cocinamos. En este caso no nos interesa la energía luminosa, si bien es normal que la resistencia alcance un color rojizo.

El horno eléctrico contiene varias de estas resistencias encerradas en un recipiente hermético. Es el aire del horno, calentado por esas resistencias, el que calentará los alimentos.

El calefactor eléctrico contiene muchas resistencias en paralelo y una superficie reflejante que envía el calor producido hacia la habitación. Hornillo, horno y calefactor eléctricos utilizan el efecto Joule para darnos calor. Hoy en día hay versiones mejoradas de todos ellos:

Todas las cocinas vitrocerámicas utilizan una lámina de vidrio como transmisora de calor. La fuente de este calor puede ser una resistencia como en los hornillos corrientes o bien un sistema de inducción.
En este caso el calor se produce por medio de un campo magnético variable que agita los electrones de un recipiente ferromagnético. Es un sistema muy eficaz, pero requiere recipientes especiales, sensibles al campo magnético.

Las microondas son ondas electromagnéticas (como la luz o los rayos infrarrojos) de una longitud de onda de varios milímetros hasta algunos centímetros. Son absorbidas por el agua, a la que transmiten su energía. Como todas las formas de vida vegetal y animal contienen mucha agua, los hornos de microondas calientan nuestra comida sin calentar directamente el recipiente. El horno debe estar bien aislado del medio ambiente, pues las microondas también nos pueden afectar a los humanos.

En la bomba de calor una sustancia de bajo punto de ebullición se evapora en un lado del aparato, absorbiendo calor del aire que la rodea, mientras que se condensa en el otro lado, por acción de un compresor eléctrico. En esta condensación devuelve el calor absorbido antes, expulsándolo al otro lado del aparato. La bomba de calor sirve, por ejemplo, para crear aparatos de aire acondicionado que pueden actuar como refrigerantes en verano y como calefactores en invierno.